Hice un ejercicio aleatorio, y puse en el buscador de Google: “abejas de la miel”. La búsqueda generó 16 millones de resultados.
Luego escribí: “abejas silvestres”. La búsqueda generó 2,4 millones de resultados.
Aunque no es una prueba científica, ni hice la búsqueda en inglés o en otros idiomas, me hace mucho sentido esa diferencia.
La gente suele reconocer a las “abejas de la miel” (las apis melífera), y ¡todo bien!, pero el mundo está lleno de abejas silvestres, desconocidas e incomprendidas (al igual que muchos otros insectos).

Abeja de las orquídeas. Fotografía: Adrián Delgado.
Las abejas silvestres polinizan flores y cultivos en todo el mundo. La FAO dice que 75 de los 118 cultivos alimentarios principales del planeta, dependen del todo o en parte, de polinizadores como las abejas, colibríes y murciélagos.
Así que si le gusta consumir aguacate, mango, tomate, sandía, melón o café (solo por citar unos cuantos), busque información y ayude, porque sin abejas no hay comida.

Nótese el detalle de los ojitos. Fotografía: Adrián Delgado.
A manera de inspiración. Imagine que las abejas representan a su equipo deportivo favorito, y están dándolo todo en el Campeonato Mundial.
¿Verdad que pagaría por una camiseta, cara y fea, del equipo, aún sin recibir nada a cambio?.
Ojalá que haga lo mismo, con la diferencia que el equipo de las abejas, le va a dar buenos resultados el 99,9% de las veces.
Si busca otra razón (pero no quiero sonar superficial): son “hiper mega super” lindas, tienen diseños muy coloridos y dos pares de alas (¡ahí disculpen el romanticismo!).
#SinAbejasNoHayParaíso
